A vueltas con el Holocausto

Hace muchos años que el Holocausto cometido por los nazis se ha convertido en una de mis obsesiones. La lectura de <<Si esto es un hombre>> de Primo Levi me provocó tal desazón que durante un tiempo me dediqué a leer todo lo que encontré sobre este horrible acontecimiento histórico.

No me interesaban especialmente los análisis políticos e históricos, lo que más me preocupaba, y me sigue preocupando, era el hecho de que una de las naciones más cultas y adelantadas de la época llegara a perpetrar una matanza de tales dimensiones, una matanza planificada en la que fue preciso aplicar las técnicas más avanzadas del momento y que exigió la decisión de unos, la colaboración de muchos y la indiferencia de casi todos, porque sin la indiferencia y la sumisión no hubiera sido posible alcanzar los niveles gigantescos a los que llegó el Holocausto.

Sé que hay muchas respuestas, algunas muy válidas, a estas inquietudes, no en vano el tema ha generado cantidades ingentes de libros, películas…, se han hecho análisis de todo tipo y desde muchos puntos de vista, pero yo me atrevo a recomendar dos libros: El primero, muy conocido, <<Eichmann en Jerusalén>> de Hannah Arendt, el segundo, recientemente reeditado, <<Modernidad y Holocausto>> de Zygmunt Bauman (sí, no sólo escribe sobre “la cosa líquida”…).

Me parece muy interesante la reflexión que hace Arendt sobre lo que ella llamó, muy acertadamente, “la banalidad del mal” y que podría resumirse con esta frase suya: <<Los asesinos, en vez de decir: “¡Qué horrible es lo que hago a los demás!“, decían: “¡Qué horrible espectáculo tengo que contemplar en el cumplimiento de mi deber, cuán dura es mi misión!”>>.

El libro de Bauman se centra menos en los aspectos éticos individuales y más en los sociales, no en vano él es sociólogo. Fundamentalmente trata de dar respuesta a dos preguntas: ¿Por qué el Holocausto, que se ha convertido para los occidentales en un símbolo del mal, ha tenido tan poca repercusión en la organización de nuestra sociedad? ¿Por qué no se han extraído grandes lecciones que pudieran haber influido en el curso de la historia? Una de las conclusiones, quizás la más importante, de <<Modernidad y Holocausto>> es que este no fue una reminiscencia de la antigua barbarie sino un producto de la sociedad moderna. Bauman lo resume así: “En la conclusión sugiero que el Holocausto fue el resultado del encuentro único de factores que, por sí mismos, eran corrientes y vulgares. Y que dicho encuentro resultó posible en gran medida por la emancipación del Estado político […] del control social, como consecuencia del progresivo desmantelamiento de las fuentes de poder y de las instituciones no políticas de la auto-regulación social.¡Inquietante! ¿Nos sugiere algo con respecto al mundo actual?


Published in: on 12/10/2009 at 9:37 PM  Comments (1)  
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